Banville, Grandcentral y Porcelana
Hoy he hecho dos cosas bastante chidas. Bueno tres.
Les cuento.
La primera fue ir al Barnes & Noble de la 82 a ver a John Banville. John Banville es uno de mis autores favoritos, aunque confieso que solo he leÃdo medio libro de él. El libro en cuestión se llama The Sea, ganó el Booker, y es una fregonerÃa de gran literatura. Es un viejo que rememora su infancia en la costa de irlanda. LindÃsimo. Es esos libros que no hay prisa para leer, porque la trama no importa para nada, lo único que importa es cómo está escrito. Cada frase es un poema.
Pues ahora resulta que Banville, bajo el nombre de BenjamÃn Black ha escrito una novela policiaca. Dice que siempre ha admirado a Chandler, a Richard Stara y a George Simenon, yo no he leÃdo a ninguno de ellos, pero compré la nueva novela de BenjamÃn Black, y veré si me gusta este genero noir. No veo porqué no, siempre me ha gustado leer de todo. Y a veces, la literatura boba, me encanta. En general de lo bobo lo que más tolero es el chick-lit. Mujeres al borde un ataque de compras, basically. Pero bueno, nunca hay que limitarse.
Banville mismo dijo, riéndose de sà mismo y de sus ambiciones de autor joven diciendo, no hay nada malo en ser enormemente ambicioso. Y sÃ, creo que está bien. También dijo que la literatura europea contemporánea que él leÃa (la que se traduce en inglés, especificó que no tenia ni idea si por ahà habÃa romanos excelentes, o me imagino madrileños) no era muy emocionante, y esto era porque los autores no eran tan ambiciosos, porque preferÃan ir de poco a poco, en pequeños incrementos y quizás esa metodologÃa, esta medición tan de nuestros tiempos previene la gran locura y la super ambición de la gran novela.
Me gustó ver a Banville, vestido elegante con un traje de lana gris, corbata roja obscura, camisa a rayas con el cuello mal (o no) planchado, pelo cano, anteojos. Inspiraba confianza, y tenÃa el humor de la gente profundamente seria, que es uno de los mejores humores.
La segunda gran cosa que hice, fue leer el New York Times, y enterarme que hay una cosa que se llama grandcentral.com donde puedes en forma gratuita obtener un teléfono nuevo que cuando la gente llame automáticamente llame a todos tus teléfonos, cel, casa, oficina… asà que puedes dar este numero a la gente que quieres que seguro te encuentren. Además supuestamente el servicio ofrece grandes mejoras a la telefonÃa tradicional.
Es pa´números en estados unidos, pero sé que mucha gente en México se maneja números gringos con sistemas como vonage u otros, asà que a romper barreras telefónicas se ha dicho, y a amenazar los monopolios a como dé lugar.
La tercera gran cosa que hice hoy, fue comprar 1 kilo de porcelana. Tengo algo de entrenamiento en la cerámica, aunque siempre habÃa sido limitada al barro. Pero recomiendo a quien sea con o sin experiencia con el barro a ir a comprar algo de barro, si es que ya saben como usarlo, o tomar una clase de iniciación. La teorÃa es realmente simple a nivel principiante, lo que permite que casi con 5 minutos puedas mÃnimo hacer una tasita, o una viborita, o algo padre que te satisfaga. Y jugar con el lodo (barro, cerámica, plastilina) es algo super divertido y muy primario, además de terapéutico. Los orÃgenes del hombre (y de las mujeres, por supuesto) están en la utilización de este elemento. Anyway, ya les contaré que hice luego, y pondré fotos.
Only in New York, baby, only in New York.
