Carnitas Pancita!!!!
Chicharrón bien tronadito, crujiente y grasosito que se derrita en la boca, cubierto de quesito fresco y una salsa roja espesa, de esas que pican pero no tanto, y están llenas de sabor, o con un trozo de aguacate, cebollita y tomate, unas gotas de limón y sal, salsita verde que te haga abrir bien la boca para poder disfrutar bien el bocado. Mmm, chicharrón mÃo, como truenas, como te recuerdo con tanto gusto. Ver las pieles de los cerdos hervir en las casuelas de manteca, y los chicharroneros manipulando los cueros con manos expertas. O cuando iba al super antes de comer, ya muerta de hambre, y al pasar por el chicharrón no podÃa evitar una probadita que me dejaba la boca llena y sedienta y extrañamente me provocaba cortar otro pedacito, solo otro… a veces tenÃa que agarrar más porque sabÃa que no llegarÃa a la casa a tiempo de preparar salsita o guacamole. ¡Oh, chicharrón en salsa verde! Como lo hacÃa mi abuelita en una casuela de barro y tortillitas calientes. Se derretÃan en la salsa pero quedaban crujientes.
Y las carnitas…. Los domingos qué placer ir a comprar unos kilitos de maciza con un poquito de costilla para darle saborsito. O la parte esa que me enseñaron a comer en los tacos del Venadito que nuca supe si se llamaba arpilla o ardilla y no quiero ni saber qué parte del cerdito era tan deliciosa que sabÃa. Tacos de macisa con chicharrón y queso en Los Panchos, con un molito de olla de acompañamiento.
Pozole con pancita en una tarde lluviosa en esa pozolerÃa que está cerquita de Xola.
O las mollejas de el Tio en Monterrey, servidas sobre el plato de fierro ardiente. Listas para comerse con salsita de molcajete. Taquitos de barbacoa en puestitos de la calle, no cualquier puesto usted disculpe sino el de la señora que está enfrente de la agencia Ford.
Pues resulta que de acuerdo con éste artÃculo en Nueva York están volviendose locos comiendo carnes grasositas. Parece como si estuvieran descubriendo America… y en realidad lo que tendrÃan que descubrir es nuestra comida, south of the border, que para eso de comer marrano, chico, grande, flaco o gordo, nadie nos gana. Ni Momofuko, Eso lo puedo garantizar.

Junio 18th, 2007 at 12:12 pm
“shhhhhhhhuuup guuuulp ” de verdar que me has hecho agua la boca como no querer a la comida mexicana en sus grandes variedades
y como siempre digo no hay nada como una buena comida con muchas grasas saturadas jajajaja
eso de cuidar la figura ¡no! si se debe de sacribicar tan grandes deloicias en la vida
“shhhhhhhhuuup guuuulp ”
PD. a un hombre se le llega por su estomago, pero ojo mientras mas grande sea más chicharron debes comprar.
Junio 18th, 2007 at 9:23 pm
mmm, por culpa de este post me acabo de terminar una rica queca de chicharrón de la quequerÃa que esta por mi casa….
se extraña la comida, más cuando estamos lejos, verdad? Snif