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Faux Pas

images.jpg¿Quien no se acuerda de Julia Roberts aventando el escargot? ¿Le caía al mesero en el ojo, o del otro lado de restaurant? Lo cierto es que morías de vergüenza al verla, la pobre tan desorientada frente al caracol. En el New Yorker de esta semana que se dedica a la comida hay un ensayo de Anthony Lane que recuenta el momento en que enfrenta por primera vez una temible alcachofa. No tenía idea de como comerla, y claro, como lo describe, sí parecen explosivos.
Yo he tenido muchísimas vergüenzas, las peores han sido que algo se me atora y me da ataque de tos en medio de la comida, he escupido bocados enteros, o tragos de vino, a cinco o seis comensales. Trágame tierra queda corto, lo peor es que todo el mundo se porta monísimo, y tratan de minimizar tu oso, con ¿estás bien? Y luego vez sus caras de preocupación cuando encuentran un pedazo de la zanahoria que escupiste en su plato. ¡Guácala! Así como las escupidas han sido malas, y en serio no sé porque me dan ataques de tos en las peores situaciones, tengo el que considero mi oso culi-comensal-numero uno. Conmino fervientemente a los lectores a compartir los suyos.
Me fascina el mole de olla. Uno de los moles de olla que más me fascina es el de Los Panchos. Regresaba yo a Nueva York, y se me ocurrió la buenísima idea de traerme un molito de olla de los Panchos. Camino al aeropuerto pasó por él y me lo dan en un envase de a litro, con tapa en una bolsita de plástico… perfecto para transportar. (Era antes de que prohibieran llevar líquidos en los aviones.) Llego al aeropuerto con mis maletas y mi molito a la cola gigantesca de Aeroméxico, estábamos todos apretados y apurados como siempre, cuando de repente, se rompe la bolsa de plástico, el mole estaba caliente y la fue aguadando, y al piso blanco cae una manchota de grasa roja, elotes, ejotes, pedazos de cerdo, grasita. ¡No tienen idea cuanto puede ensuciar un litro entero de sopa, más condimentos! No había forma de limpiarla. Todo el avión se me quedó viendo, porque mi sopa deliciosa vertida en el piso parecía entre un asesinato y un gran vómito. Y yo no podía hacer nada, ni limpiar mis zapatos ¿con qué? Seguí avanzando en la fila muerta de pena. ¿Y tu cual ha sido tu peor oso?images-1.jpg

3 Responses to “Faux Pas”

  1. Erk Diaz Says:

    mi oso más grande fue cuando era niño y culpa de mi madre pues ese día me sentía mal y me llevo a una comida… resultado todos los comensales testigos de como regresaba la comida uuufffff eso es mucho peor que un avión manchedo je jeje

  2. surtidorico Says:

    Ay soy una aburrición total, nunca me ha pasado un oso que tenga que ver con comida. Bueno enla primaria de tanto reirme se me salio mi Frutsi por la nariz, jajjaa..asco.
    No quiero ni imaginarme lo del mole de olla, pero es aprendizaje para no viajar con comida y menos líquida. ups.

  3. latamoderna Says:

    UUUUUUUUYYY mi peor oso…
    Esto costará mucho trabajo. Pero soy re imprudente. Lo peor del caso es que siempre abro la boca cuando no debo y eso, más que oso, deja un hueco en la panza y el sentimiento de culpabilidad. Eso, no es divertido.
    Alcachofas sí se comer, pero yo sería igualita que la Julia Roberts comiendo esas cosas redondas.
    A lo mejor tengo que ir más a los restaurantes fifís…

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